Será un comicio inédito que repartirá 30 bancas a la Legislatura, con candidatos de perfil nacional. El PRO va separado de tres antiguos aliados y los libertarios y el peronismo tienen competencia por el voto, pero sin PASO.
A partir de la medida, el jefe de Gobierno porteño deberá devolver $850 millones que recibió en los primeros dos meses del año.